viernes, 17 de abril de 2015

CLASE DE SOCIOLOGÍA: 27-Marzo-2015. El prestigio de la profesión docente


Esta clase la dedicamos a ver el prestigio que tienen los docentes, es decir, los maestros.


Para comenzar debemos definir lo que es el prestigio y el estatus.
Por prestigio se entiende como la reputación o estima popular derivada de ciertas características y logros personales.
El estatus se define como la posición e importancia relativa que una persona ocupa en la sociedad y dentro de un grupo social y puede predicarse de los individuos o de los grupos sociales.

El prestigio de los individuos depende de las posiciones sociales que ocupen, de su desempeño de las funciones que les correspondan y de sus características personales. El prestigio de una posición social representa el consenso de una sociedad sobre la utilidad o bondad relativa de la misma.

Los efectos del prestigio profesional son los siguientes:
- El 81,2% está muy o bastante de acuerdo con que un mayor prestigio de la profesión atraería mejores candidatos.
- Un 78,3% está muy o bastante de acuerdo con que un mayor prestigio mejoraría los resultados del sistema educativo.
- Un 2,2 % cree que un mayor prestigio de los profesores incrementaría su autoridad.

El prestigio profesional de debe en parte a factores causales que son los siguientes:
- El 93,5% considera que la responsabilidad que asumen los docentes es el factor más relevante de atribución de prestigio.
- El 92,2% menciona su competencia profesional.
- El 88,8% se refiere a la contribución que hacen los profesionales a la sociedad.
- Solamente el 63,3% considera que los ingresos de una profesión afectan a su prestigio y el 71,4% lo atribuyen a su creatividad.

También existen agentes que influyen en la atribución de prestigio. Se refiere:
A los padres de los alumnos como responsables de la imagen y valoración social del profesorado (44,2%). Un 42,9% creen que los políticos son quienes influyen en el prestigio del profesor. Un 31% menciona a profesoras y maestros y el 21,4% a los alumnos.Todo ello pone de manifiesto que se da más importancia al papel de los agentes externos, es decir a las familias y a la clase política, que a los internos, el profesorado y alumnado. Sin embargo, solamente un 14,3% menciona a los medios de comunicación. La mayor influencia de éstos se daría en relación con las malas noticias: un 68% cree que las noticias que leen en los medios sobre profesores son malas y solamente un 21,5% que son buenas.

Sobre el prestigio de los profesores en relación con otras ocupaciones y profesiones puedo decir que se pregunta sobre el prestigio que el encuestado cree que tiene la profesión docente de una lista dada: en una escala de 0 (mínimo prestigio) a 100 (máximo prestigio). El prestigio medio para los profesores de primaria se estima que es del 68,2%. Para los profesores de secundaria, de 68,4% y solo 9 profesiones tendrían puntuaciones estadísticamente superiores a las de profesiones de primaria y secundaria: bombero y médico especialista (81,4%), médico de familia (79,7%), piloto de aviación (77,5%), arquitecto (77,2%), químico (76,5%), físico e ingeniero superior (76,4%) y profesor de universidad (73,6%).
El prestigio de los docentes es similar al de muchas otras profesiones liberales: juez (72%), enfermero/a (70,7%), profesor de FP (70,6%) farmacéutico (70,4%), notario (70,1%), economista (78,9%), psicólogo (67,9%) y abogado (67,2%).
El prestigio de los profesores es estadísticamente superior al de una lista de 59 profesiones que comienzan por la de conductor de autobuses (60,5%) y terminando con repartidor de publicidad (32,5%).

Siguiendo con el prestigio de los profesores y las profesoras dentro de los centros públicos como  de los centros privados, se puede decir que una mayoría (61,2%) atribuye el mismo prestigio a profesores y profesoras. Solo un 24,6% dice que tienen más prestigio los profesores que las profesoras, y un 13,3% dijo que es mayor el de las profesoras.
En cuanto al prestigio de los docentes de la enseñanza pública y de la privada concertada, un 44,4% de los encuestados cree que tienen una mayor consideración social los profesores de la escuela pública, un 31,1% los de la privada y un 23,9% ven igual prestigio en ambos.
En una escala del 1 al 5, los encuestados atribuyen a los profesores de Secundaria un prestigio de 3,7. mientras que los propios profesores se atribuyen un prestigio social de 2,3 aunque desearían tenerlo de 4,5.

En cuanto a la evolución del prestigio profesional se dice que la evidencia empírica muestra que el prestigio social del profesorado es prácticamente el mismo que en los últimos 20 años (profesores de EGB en 1991: un 70,2. Hoy, 68,2. Profesores de matemáticas y arte, en el 1991: un 66,2 y un 67,5. Hoy, los profesores de secundaria un 68,4. Sin embargo, el 53,8% de los encuestados cree que el prestigio del profesorado ha bajado y el 11,9% cree que se mantiene bajo.
Las segmentaciones de estos juicios por el tipo de encuestados sugieren que pueden tener su fundamento en los tópicos de los medios de comunicación y los políticos. Entre los que creen que las noticias sobre profesores y educación son mañas, un 72,6% considera que el prestigio del profesorado ha caído o se mantiene bajo y entre los que creen que las noticias son buenas, solamente creen que el prestigio ha bajado un 27,6%.

Con relación a los factores que se deben tener en cuenta del "supuesto" declive del prestigio del profesorado se puede observar como un 89,3% de los encuestados vincula el este declive a la pérdida de autoridad del profesorado. El 85,1% a los vaivenes legislativos y solo un 42,1% lo relaciona con el nivel salarial. Además conviene destacar que los factores a los que se achaca la caída de prestigio profesional de los profesores (un 82,2% culpa al materialismo de la sociedad y un 77,8% a que la administración educativa no permite ejercer la profesión en condiciones idóneas) no dependen tanto de la labor y las características del profesorado como de la sociedad o la clase política o de los grupos o instituciones que configuran la vida moral de nuestra sociedad. En cambio tendría que venir de la clase política, de las familias, de los valores sociales, más que de los propios profesores.

En general, los encuestados dan un notable a la preparación y vocación del profesorado, es decir, en una escala del 0 al 10, estos califican con un 7,22 la preparación de los maestros de Primaria y con un 6,98 a los profesores de Secundaria. En cuanto a la vocación, califican a los maestros de Primaria con un 6,98 y con un 6,59 a los profesores de Secundaria.

A la evaluación de la enseñanza en España se le puede dar una perspectiva múltiple.
El resultado de los encuestados ha sido bastante satisfactorio con la enseñanza recibida en su infancia y juventud: un 7 de una escala de 0 a 10. Esta satisfacción está vinculada con el sistema educativo de quienes tienen sus hijos en edad escolar y los resultados son entre media y media-alta. Un 67,4% de los encuestados se encuentra entre muy o bastante satisfecho con cómo el sistema educativo ayuda a sus hijos a tener los conocimientos necesarios. Un 62,2% lo está en lo relacionado al desarrollo de la personalidad y a la ampliación de habilidades y un 55% en lo que se refiere a la vida en sociedad y a la adaptación a sus cambios. En general, puntúan con un 7,73 de media al centro escolar de su hijo. Además para un 38,7% la calidad de la enseñanza en general es buena o muy buena, para el 43,5% es regular y para el 17,4% es mala o muy mala.
Lo verdaderamente importante de todo ello es que existe una diferencia significativa entre cómo juzgan los encuestados al conjunto del sistema educativo y cómo juzgan la calidad del centro de sus hijos: mientras que el 80,4% consideran como muy buena o buena la calificación del colegio de su hijo, ese porcentaje se transforma en el 42,6% al juzgar la calidad del sistema educativo español. La posible razón de todo ello son las informaciones de los medios de comunicación, debates políticos...

En relación a la familia y a los conocimiento básico puedo decir que la sociedad española ve a la familia como el principal protagonista de la educación. El 71% cree que la principal responsabilidad de educar a la siguiente generación recae en las familias. Un 48,3% de las familias apuestan por los conocimientos básicos. Un 25,4% por la educación en valores. Un 22,2% por la preparación al futuro. En último lugar, encontramos la preparación para el trabajo o una carrera profesional con un 19,3%
En una escala del 1 al 5, las familias españolas otorgan a las matemáticas un 4,73, al inglés un 4,53 y a las ciencias un 4,33. A cierta distancia se encuentran las humanidades con un 3,79, los deportes con un 3,59 y el teatro, la música y otras actividades artísticas con un 3,35.

Para finalizar me gustaría exponer los siguientes datos en relación a la calidad y la autoridad del profesorado, recursos y más información:
El 67,7% de los encuestados opta por un modelo de formación más específica: carrera de profesor de Secundaria en la especialidad correspondiente. Un 73,3% concuerda con el acceso a la carrera de maestro sea tan exigente como el acceso a medicina. Todo ello llevó a un acuerdo general que consiste en reforzar la autoridad del profesorado, dar más recursos para la educación y una amplia mayoría (80,9%) está muy o bastante de acuerdo en que la disminución del alumnado por aula mejoraría mucho el rendimiento escolar.

En mi opinión, los padres son los que en primer lugar deben educar a sus hijos además del profesor pero la familia siempre debe ser el primer agente educador. Además con respecto al prestigio de los maestros puedo decir que debería de ser alto entre el 4 y 4,5 ya que los maestros somos lo que damos un futuro a la sociedad enseñanza a los alumnos los conocimientos necesarios para poder triunfar tanto como persona como en el mundo laboral. Cualquier carrera profesional o FP o módulo necesita que los profesores enseñen todo los conocimientos necesarios a sus alumnos por lo que los profesores deberían de tener un mayor reconocimiento social y no al revés como ocurre hasta ahora.


No hay comentarios:

Publicar un comentario